Si todo el archipiélago canario está formado por contrastes de climas y paisajes, en tenerife se acentúa.
Se puede disfrutar de las cálidas temperaturas de sus playas situadas al sur o de la humedad del centro de la misma, en un recorrido de muy pocos kilómetros.
Es una isla agraciada por la naturaleza con abundancia de agua, bosques únicos y un clima excepcional, hacen de ella un paraiso para los amantes del senderismo y la naturaleza.
La Isla tranquila es una interminable sucesión de arena clara, mar y dunas. Situada cerca de las costas africanas, es le paraíso para deportes relacionados con el viento y el mar.
Reserva Mundial de la Biosfera, destacan Playa Blanca, próxima al parque nacional de Timanfaya, con pequeñas playas de arena rubia protegidas por su valor ecológico.